Consideramos que la suerte es para quien improvisa. Por lo tanto, el núcleo de nuestra estrategia de inversión es un enfoque disciplinado. Los cinco principios clave de nuestra disciplina son:
- Nuestra misión más importante es la conservación del capital de nuestros inversores. Abordamos cada inversión con un escepticismo sano y tomamos la posición en la que no hay valores de primera clase.
- La colocación segura es la base sobre la que creamos nuestras carteras de valores. Creemos que es mucho más probable encontrar valor cuando se presta atención a los fundamentos en lugar de centrarse en los mercados con un seguimiento o una capitalización insuficientes. Evitamos las tendencias y no seguimos los impulsos.
- Calcular los tiempos es crítico. Muchos inversores compran cerca del punto máximo de un mercado y, a continuación, esperan demasiado. Nuestra disciplina es comprar en un punto bajo y, a continuación, vender en mercados de primera, lo que genera elevados beneficios. Ser una empresa pequeña y privada nos permite actuar rápidamente.
- El riesgo es inevitable, pero nunca lo magnificamos con un endeudamiento financiero excesivo. Nuestros coeficientes de endeudamiento son mucho más conservadores que los del promedio del sector.
- Cuando no vemos oportunidades firmes, esperamos pacientemente, tal y como lo hicimos durante la turbulenta situación del mercado entre 2007 y 2008, ya que consideramos que es preferible una pequeña ganancia a una pérdida significativa.